El auge de la Inteligencia Artificial no sólo trajo avances en creatividad y tecnología, sino que también generó un impacto ambiental preocupante. Un reciente estudio reveló que la generación de imágenes con IA requiere un alto consumo de agua y electricidad, especialmente debido a la refrigeración de los servidores donde se procesan estas tareas.
Cada imagen creada con Inteligencia Artificial puede consumir hasta 3,45 litros de agua
Se debe a la refrigeración de servidores. Además, la energía usada en este proceso equivale a la carga completa de un celular