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Clau­dio Tu­ni­net­ti: “¡Si a los me­jo­res bailarines me los lle­va Tinelli estamos fritos"
El director de habana Mix en una entrevista con PUNTAL.
Es el di­rec­tor de Ha­ba­na Mix, el ba­llet y la es­cue­la de dan­zas por don­de pa­sa­ron cien­tos de alum­nos, en­tre ellos Ani­ta Iza­gui­rre Iri­bar­ne, quien ac­tual­men­te es­tá con­for­man­do el elen­co es­ta­ble de bai­la­ri­nas de Show­Match. Clau­dio Tu­ni­net­ti (39) ha­bla so­bre su vi­da y de su pa­sión por la sal­sa que lle­vó a es­ta com­pa­ñía a re­co­rrer los es­ce­na­rios más im­por­tan­tes a ni­vel na­cio­nal e in­ter­na­cio­nal con to­do su rit­mo la­ti­no. Tu­ni­net­ti en su sal­sa.

-¿Có­mo na­ce es­ta pa­sión por el bai­le?

- Cuan­do yo era pe­que­ño to­ca­ba la gui­ta­rra, can­ta­ba y bai­la­ba fol­klo­re; ob­via­men­te, no te­nía ni idea de que la sal­sa exis­tía, por­que apun­tá­ba­mos a lo tra­di­cio­nal, a lo nues­tro. En­ton­ces, íba­mos a pe­ñas con otros com­pa­ñe­ros, can­tá­ba­mos en la es­cue­la. Si bien em­pe­cé tar­de por­que me de­di­ca­ba a otra pro­fe­sión, siem­pre es­tu­ve li­ga­do des­de chi­co con lo que es la dan­za, la mú­si­ca y el can­to. Y a co­no­cer, por­que me gus­tan el tan­go, el fol­klo­re, me gus­ta un po­qui­to de to­do. Y des­pués me gus­ta­ba mu­cho el fút­bol, así que des­de muy tem­pra­no ju­ga­ba al fút­bol y le de­di­qué la mi­tad de mi vi­da al de­por­te.

-¿Por qué de­jas­te de ju­gar al fút­bol?

- Por­que tu­ve una le­sión, me rom­pí un li­ga­men­to cru­za­do, y un po­co tam­bién por­que ya ha­bía cum­pli­do una eta­pa. Me fui a vi­vir 5 años a Ita­lia; si bien es­ta­ba muy bien eco­nó­mi­ca­men­te y ha­cien­do lo que me gus­ta­ba, es di­fí­cil es­tar le­jos de tu ca­sa, por lo me­nos pa­ra mí siem­pre fue di­fí­cil, así que por más que es­ta­ba muy bien en Ita­lia siem­pre prio­ri­cé ve­nir y es­tar con mi fa­mi­lia y la ver­dad es que no es­toy arre­pen­ti­do, si bien me gus­tó la ex­pe­rien­cia.

-¿Qué ha­cías en Ita­lia?

- Me fui a ju­gar al fút­bol, es­ta­ba en el Chie­ri, es una fi­lial del To­ri­no, es­tá­ba­mos a 8 km. de Tu­rín. Y la ver­dad es que pa­sé unos años muy her­mo­sos, na­cie­ron mis ge­me­los allá, pe­ro hay eta­pas de la vi­da en que uno es­tá muy pe­ga­do a la fa­mi­lia y cuan­do te vas afue­ra ahí re­cién te das cuen­ta lo im­por­tan­te de to­do lo que te­nés acá. Por­que se pien­sa que por es­tar en Eu­ro­pa y en una si­tua­ción eco­nó­mi­ca bue­na es­tá to­do bien, pe­ro a ve­ces no to­do pa­sa por lo eco­nó­mi­co si­no tam­bién por la co­mo­di­dad y por có­mo se sien­ta uno fe­liz co­mo per­so­na, y fe­liz de dón­de uno es­tá. Por­que fe­liz por lo que ha­cía lo era, por­que no hay na­da más lin­do que vi­vir de lo que a uno lo apa­sio­na; en su mo­men­to vi­vía del fút­bol y era lo que me apa­sio­na­ba.

-¿Y qué te apa­sio­na en es­te mo­men­to?

- En es­te mo­men­to, y ya ha­ce 11 años que me apa­sio­na es­to, y ca­da vez en­cuen­tro co­sas mu­cho más lin­das y ca­da vez hay más po­si­bi­li­da­des y to­do va cre­cien­do. Y ten­go la po­si­bi­li­dad de que, co­mo no lo hi­ce de chi­co a es­to, aho­ra no es­toy can­sa­do, sien­to que ca­da vez pue­do ha­cer más co­sas y ten­go más ga­nas de ha­cer co­sas, ésa es la ven­ta­ja. Por­que si uno em­pie­za de chi­co con dan­zas, por ahí can­sa lle­ga­da una cier­ta edad. Y al ha­ber em­pe­za­do un po­co más gran­de re­cién aho­ra sien­to que es­toy apren­dien­do.

-¿Cuan­do vol­vis­te de Eu­ro­pa na­ce Ha­ba­na Mix?

- Vi­ne de Eu­ro­pa, se­guí ju­gan­do al fút­bol, pe­ro to­da­vía no me de­di­ca­ba. Si bien en Eu­ro­pa fue don­de co­no­cí lu­ga­res de sal­sa y bra­si­le­ros, que eran lu­gar­ci­tos así co­mo Mo­ji­to, así bien chi­qui­ti­to, bien ca­ri­be­ño, bien la­ti­no, bien có­mo­do, cá­li­do, no lu­ga­res am­plios, don­de se sien­te el ca­lor­ci­to cuan­do la gen­te se jun­ta... Y vi­ne, es­tu­ve un par de años y em­pe­cé con Fe­de­ri­co Co­ria y Darsy Fon­tai­ne, del Gru­po del Sur, es­tu­ve un año con ellos, que en su mo­men­to co­men­zó Darsy tra­yen­do a Fe­de­ri­co des­de Cór­do­ba y ahí co­men­zó un po­qui­to la sal­sa tam­bién en Río Cuar­to, eso tam­bién hay que des­ta­car­lo. Por ahí pien­san que fui­mos no­so­tros, si bien co­men­za­mos ha­cien­do co­sas fuer­tes, los que tra­je­ron la mo­vi­da sal­se­ra a Río Cuar­to fue­ron ellos, cuan­do Darsy tra­jo a Fe­de­ri­co a dar cla­ses. Y yo es­tu­ve un año con ellos, des­pués em­pe­cé a via­jar, via­ja­ba mu­cho...

-¿A dón­de via­ja­bas?

- Via­ja­ba a Cór­do­ba, a Bue­nos Ai­res, por­que ha­bía co­no­ci­do gen­te y via­ja­ba a con­gre­sos. Y co­no­cí un es­ti­lo de bai­le que real­men­te me atra­pó, me apa­sio­nó, que es la que ya mu­chos co­no­cen, sal­sa es­ti­lo Los An­ge­les, que tie­ne mu­cha ve­lo­ci­dad, mu­cho tru­co, mu­cha acro­ba­cia, mu­cho bai­le, mu­cha pre­ci­sión, que te ge­ne­ra una adre­na­li­na fuer­te por­que te obli­ga a te­ner que es­tar con­cen­tra­do per­ma­nen­te­men­te por los ries­gos que tie­ne. Y de ahí em­pe­cé a se­guir per­fec­cio­nán­do­me has­ta que em­pe­cé a dic­tar cla­ses.

-¿Cuán­tos alum­nos lle­gas­te a te­ner?

- Y... más de 600, de to­das las eda­des.

-¿En qué es­ce­na­rios bai­las­te?

- Yo via­jé a Puer­to Ri­co y par­ti­ci­pé del Mun­dial de Sal­sa que es a lo má­xi­mo que as­pi­ra un bai­la­rín de sal­sa, es­tar en Puer­to Ri­co en el Mun­dial pre­ci­sa­men­te. Si bien no fui­mos a com­pe­tir, ex­hi­bi­mos co­reo­gra­fía, pe­ro pa­ra ex­hi­bir nos to­ma­ban una au­di­ción an­tes co­mo pa­ra sa­ber qué era lo que íba­mos a pre­sen­tar y, de acuer­do a la au­di­ción y al ni­vel de bai­le que de­mos­trá­ba­mos, nos po­nían en un de­ter­mi­na­do día de la se­ma­na. Y no­so­tros bai­la­mos el sá­ba­do a la tar­de, nos fal­tó un po­qui­ti­to pa­ra bai­lar a la no­che. Des­de los días jue­ves se bai­la­ba en el es­ce­na­rio ma­yor, don­de se com­pi­te. Así que tu­vi­mos la suer­te de que nos fuera muy bien, por eso lo to­ma­mos co­mo nues­tro pe­que­ño mun­dial por­que no nos pre­sen­ta­mos a ni­vel com­pe­ten­cia, aun­que sí fue una com­pe­ten­cia in­ter­na por­que que­ría­mos bai­lar el día más fuer­te, que era el sá­ba­do.

-¿Có­mo te sen­tís con es­to de que Ani­ta Iza­gui­rre Iri­bar­ne de ser bai­la­ri­na tu­ya lle­gó a Show­Match?

- La ver­dad es que ha­ce un mon­tón de tiem­po que es­tá el co­men­ta­rio de lo que ha lo­gra­do Ani­ta, que co­mo leía en su no­ta el otro día en PUN­TAL, si bien ella me agra­de­ce ob­via­men­te que es mé­ri­to de ella, por su be­lle­za fí­si­ca, y de los pa­dres que la tu­vie­ron. Pe­ro más allá de su be­lle­za fí­si­ca, yo sa­bía que es­ta­ba pre­des­ti­na­da pa­ra triun­far. Si hay al­gún mé­ri­to que por ahí uno tie­ne es el de lo­grar sa­car de ca­da uno lo que pue­de ex­plo­tar. Yo veo a dón­de pue­do apun­tar y, ob­via­men­te, por ahí me equi­vo­co tam­bién, pe­ro creo que es un mé­ri­to de ca­da uno lo­grar ex­plo­tar dón­de tie­ne su fuer­te pa­ra que pue­da lle­gar lo más le­jos po­si­ble. Yo si­go sos­te­nien­do que lo más le­jos po­si­ble si­gue sien­do nues­tra com­pa­ñía, por­que yo da­ría cual­quier co­sa por­que Ani­ta es­tu­vie­ra acá con no­so­tros, por­que si­go cre­yen­do que es­ta­mos cre­cien­do mu­chí­si­mo, no so­la­men­te a ni­vel de Río Cuar­to si­no tam­bién a ni­vel na­cio­nal, y que­re­mos cre­cer a otros ni­ve­les y to­do el mun­do sa­be que pa­ra es­tar en el me­jor ni­vel te­nés que te­ner las me­jo­res bai­la­ri­nas. ¡Y si los me­jo­res te los lle­va Ti­ne­lli es­ta­mos fri­tos!

-¿Qué fue y es Ha­ba­na Mix en tu vi­da?

- La ver­dad que es to­do. No hay pa­la­bras pa­ra de­cir­lo. He de­ja­do los úl­ti­mos diez años de mi vi­da... Y he per­di­do la fa­mi­lia, he per­di­do to­do por­que le he de­di­ca­do mu­cho más tiem­po a es­to. Pe­ro ten­go tres hi­jos her­mo­sos, uno bai­la con­mi­go, que es el fu­tu­ro de Ha­ba­na, co­mo yo le di­go; apar­te tie­ne un ta­len­to im­pre­sio­nan­te, ¡en cual­quier mo­men­to se lo lle­va Ti­ne­lli, te lo di­go des­de ya y te doy una pri­mi­cia! Por­que ya ha he­cho cas­tings así co­mo Ani­ta. Ani­ta vie­ne a bai­lar aho­ra con mi hi­jo Fe­de, el 8 de ju­lio.

-¿Cuán­do te­nés la pró­xi­ma pre­sen­ta­ción?

- Aho­ra es­ta­mos in­cur­sio­nan­do mu­cho con el tan­go, es­ta­mos a full con el tan­go por­que he en­con­tra­do tam­bién otra pa­sión. Y el do­min­go 8 de ju­lio bai­lan más de 200 alum­nos de nues­tra es­cue­la en la Ve­ci­nal Fé­nix. te­ne­mos cual­quier can­ti­dad de chi­qui­ti­tos, que son el se­mi­lle­ro nues­tro: ac­tual­men­te en el ba­llet ten­go dos chi­cas que em­pe­za­ron cuan­do te­nían 7 años, Me­lany Her­nán­dez y Ta­ma­ra Sper­nan­zo­ni, una cum­plió 15 y la otra 16, y hay que des­ta­car­las por el ni­vel de bai­le que tie­nen esas chi­cas. ¡Y yo las ten­go des­de que te­nían 7 añi­tos! Y ya es­tán dan­do cla­ses en Ha­ba­na, ya son maes­tras de la com­pa­ñía, y es­tán en el ba­llet con un ni­vel im­pre­sio­nan­te.

-¿Tie­nen al­gu­na pá­gi­na web?

- www­.ha­ba­na­mix­.co­m.ar, si­no en Fa­ce­book Ha­ba­na Club o Ha­ba­na Mix y hay un Fa­ce­boook per­so­nal con mi nom­bre. Y los in­vi­ta­mos a to­dos, por­que to­dos tie­nen la po­si­bi­li­dad de bai­lar, to­dos pue­den lle­gar a lo­grar lo que ha he­cho Ani­ta, so­la­men­te hay que sa­cri­fi­car­se co­mo lo ha he­cho ella, por­que ella se vi­no de Huin­ca, de­jó la fa­mi­lia....

-¿Re­cor­dás có­mo fue cuan­do la co­no­cis­te?

- Nun­ca me voy a ol­vi­dar el día que vi­no con la ma­dre, y no mien­to, ella vi­no con la ma­dre el año an­te­rior al que ella iba a ve­nir a es­tu­diar en Río Cuar­to y vi­no a pre­gun­tar por Ha­ba­na. Yo ya la co­no­cía por­que no­so­tros via­já­ba­mos siem­pre a Huin­ca a bai­lar con­tra­ta­dos por el gim­na­sio don­de ella bai­la­ba. Y cuan­do lle­gó con la ma­dre me con­tó que el año en­tran­te que­ría es­tu­diar en Río Cuar­to y bai­lar en Ha­ba­na. Ni bien se fue, mi com­pa­ñe­ra Clau­dia Can­de­le­ro, que es la que me acom­pa­ña des­de ca­si los co­mien­zos de Ha­ba­na, por­que siem­pre se ne­ce­si­ta una com­pa­ñe­ra de bai­le así, es la que me ha ban­ca­do, y la que me ha acom­pa­ña­do du­ran­te es­tos diez años. Ella era una alum­na mía y ter­mi­nó sien­do mi com­pa­ñe­ra de bai­le, ele­gí en­tre dos alum­nas que te­nía y que­dé con Clau­dia y no me equi­vo­qué por­que es otra de las per­so­nas que le ha da­do to­do y por ahí sin ella tam­po­co hu­bie­ra po­di­do lo­grar lo que lo­gra­mos y lo que es­ta­mos lo­gran­do, por­que se­gui­mos tra­ba­jan­do con mu­cho sa­cri­fi­cio. Y vol­vien­do a lo de Ani­ta, cuan­do se fue le di­je a Clau­dia: “El año que vie­ne ya ten­go una nue­va pa­ra el ba­llet”, ¡lo ju­ro! ¡ fue tex­tual! Im­pac­ta­ba mu­cho su fuer­za pa­ra bai­lar, que es lo que nos gus­ta a no­so­tros. ¡Y es tan be­lla fí­si­ca­men­te! Y ver­la ahí bai­lar... Y es lo que de­be ha­ber vis­to Ti­ne­lli por­que la ele­gió en­tre 300 mu­je­res.

Ana So­lá
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