Tamaño letra Reducir tamaño de letra Agrandar tamaño de letra Resetear Enviar Imprimir

Último momento

detalle de esta foto

09/06/2012 - diferencias

Investigan confuso episodio con cosechadoras baleadas en Los Molles

Indignado, un contratista rural que no pudo trillar un lote de maíz habría efectuado varios disparos contra las máquinas de otro productor. Por el momento, las actuaciones se labran en Alcira Gigena

Un contratista rural de Las Perdices habría provocado una balacera contra un equipo de máquinas cosechadoras en la zona rural de Los Molles, al norte de Alcira Gigena, después que, supuestamente, le impidieran cosechar el maíz sembrado en el campo de su padre.

El hecho se registró el miércoles, pero hasta ayer hubo un debate entre tres departamentales para determinar quién tomaba el caso, ocurrido en un punto donde limitan los departamentos Juárez Celman, Tercero Arriba y Río Cuarto. Al final, en éste último se terminaron labrando las actuaciones.

La policía explicó que Jorge Lameiro, domiciliado en Las Perdices, habría alquilado su campo (más de 200 hectáreas) a un contratista rural de Córdoba, identificado como Diego Quintana, de 43 años, para la siembra de maíz. El contrato habría sido rubricado con la condición de que Sergio Lameiro, hijo del propietario, iba a cosecharlo con sus máquinas.

Conflicto


El conflicto se produjo esta semana, cuando Quintana habría convocado a Lameiro, teniendo en cuenta que el cultivo estaba listo para ser trillado, la respuesta fue negativa, porque las máquinas no se encontraban en la zona, relataron fuentes policiales.

Ante esa actitud, Quintana habría optado por contratar los servicios de Héctor Aguilar, quien el miércoles llegó al campo con su equipo: una cosechadora, una cisterna y un cabezal maicero.

Pasado el mediodía se acercó al sector una camioneta de color negro, de la cual descendieron dos personas que preguntaron por Quintana, el hombre que alquilaba el establecimiento, que en ese momento no se encontraba en el lugar.

“Detrás de la primera camioneta llegó otra. En este caso "una Toyota, color blanco, desde la que bajó una persona sexo masculino con un arma de fuego en la mano, preguntó por el dueño del equipo (Aguilar), le apuntó y luego disparó contra las máquinas", precisó un jefe de la Departamental Río Cuarto.

En esas circunstancias, Aguilar se habría retirado del lugar, mientras el agresor insistía con las amenazas.

El damnificado brindó declaraciones a la policía sobre lo ocurrido y aportó descripciones, las cuales se corresponderían con las del hijo de Lameiro, confiaron las fuentes.

Además, se cree que el arma empleada fue una pistola automática, pero no se proporcionaron mayores precisiones.

En medio del violento y tenso episodio surgió un debate policial. Es que el lugar del ataque se produjo en una "zona gris", en el límite entre las departamentales Tercero Arriba, Juárez Celman y Río Cuarto.

La indefinición continuó hasta ayer, cuando en Río Cuarto decidieron asumir las actuaciones en el caso. No obstante, los jefes de las tres jurisdicciones siguieron de cerca lo ocurrido desde el primer día y se hicieron inspecciones oculares, aseveraron.

El sumario se confecciona en Alcira Gigena y hasta ahora, no se ordenaron secuestro de ningún elemento, ni detenciones, debido a que ahora las diferencias se registran en la Justicia. "Resta determinar si se investigaría por la Fiscalía de Río Tercero o por la de Río Cuarto", dijeron.