Portada > Locales > Nota > 14/09/2017
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Cambios en el trabajo

“El debate por la legislación laboral es político, no tiene contenido”

En medio de la polémica por la reforma que impulsaría el Gobierno después de octubre, el especialista Raúl Altamira Gigena destacó que no ve profundidad en las discusiones, pero cree necesario actualizar

En medio del debate nacional que tiene a los gremios en alerta por la reforma laboral que estaría preparando el gobierno nacional para después de octubre, ayer el abogado laboralista y doctor en Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba, Raúl Altamira Gigena, aseguró que en realidad es una discusión aún vacía y que avanza sólo en el plano político. Sin embargo, afirmó que hay que actualizar la legislación nacional, aunque puso en duda la voluntad de trabajar en un debate profundo en esa materia.
“El derecho del trabajo, y allí incorporo el derecho sindical y a la seguridad social, es un derecho postergado en nuestro país. Nadie se pelea por discutir estos temas en profundidad. El parlamento argentino es como si se olvidara de esto, desde hace mucho. Habría que tomarse el trabajo de fijarse si alguno de los candidatos al Congreso incluye en su plataforma algún tema del trabajo o la seguridad social”, sugirió Altamira Gigena, en la primera jornada del seminario taller “El procedimiento laboral”, que organiza la Sala Laboral del Colegio de Abogados junto a la delegación sur de la Asociación Argentina de Derecho del Trabajo y Seguridad Social Córdoba.

El especialista indicó que “la ley de jornada de trabajo que rige hoy es de 1929; la de Contrato de Trabajo es de septiembre de 1974. Y el parlamento le hizo un homenaje en lugar de trabajar para actualizar esa normativa. Por eso todos estos anuncios que se hacen son políticos, porque si uno pregunta qué piensan hay pocas respuestas. Algunos dicen que van a copiar lo de Brasil o lo de Uruguay, pero porque se les ocurre, no porque tengan certezas.

¿Políticos quiere decir vacío de contenido?
Totalmente. Mire, en la época de Carlos Tomada (exministro de Trabajo) se nombró una comisión para preparar un proyecto de ley de accidentes de trabajo. Estuvieron reunidos 5 años en el Ministerio, pero cuando salió una ley no tuvieron en cuenta toda esa tarea realizada. Pero esta realidad que tenemos tampoco les conviene a los empleadores. En la famosa discusión por los accidentes de trabajo, la lucha es, incluso de los llamados abogados laboralistas, por incrementar la indemnización. Pero a nadie se le ocurre que una vez producido el accidente, detectada la enfermedad, el trabajador debe ser atendido de inmediato y después se discute lo demás. Ahora el trabajador lesionado debe seguir así dos o tres años hasta que le digan si es por el trabajo o extraño al trabajo. La indemnización no es un antibiótico que cura la dolencia. Lo que cura es la atención médica o sanatorial y nadie lucha por eso.

¿Pero es necesario actualizar las normativas vigentes?
Es necesario actualizar. Hoy estamos regulados por las sentencias y las leyes son referentes. Pero con el agravante de que en Córdoba se autorizó a que las Cámaras resuelvan unipersonalmente y entonces una misma causa puede tener diferentes posiciones de acuerdo al juez. ¿Cómo puede ser que un mismo caso tenga resoluciones distintas? ¿Dónde está la seguridad jurídica? Hay que actualizar la legislación, porque hoy tenemos que por la ley vigente no se podría trabajar los sábados o que el trabajo rotativo es excepción. Todos estos temas hay que revisarlos, la jornada tiene que ser fijada por Convenio Colectivo. Hay que darle estímulo a la negociación, a la autonomía colectiva. Pero para eso hay que querer hacer las cosas.

A esa actualización se la asocia con flexibilización...
Es que se utiliza mal el término. Se trata de adecuar una legislación con la realidad de cada actividad. Ese es el verdadero sentido. No se trata de ir contra el obrero. Hay que adecuarse a los tiempos modernos y las técnicas modernas. Por ejemplo, las principales industrias se monitorean con un centro tecnológico que requiere de control permanente, las 24 horas los 365 días del año, y eso no está regulado. Y el otro gran vacío que tenemos es el poder de policía, porque no existe el Ministerio de Trabajo.