Portada > Policiales > Nota > 22/06/2012
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violencia sin límites

Alberdi: baleó por equivocación a dos personas y se pegó un tiro

El dramático episodio tuvo su origen en una pelea entre dos adolescentes. Hay un herido muy grave

Un muer­to y dos he­ri­dos, uno de ellos de ex­tre­ma gra­ve­dad, era el sal­do de una ba­la­ce­ra re­gis­tra­da ano­che en el nor­te de ba­rrio Al­ber­di que se ori­gi­nó en una pe­lea en­tre ado­les­cen­tes.

El lu­gar de la tra­ge­dia fue la es­qui­na de Luis Pas­teur y Una­mu­no, en el co­ra­zón de lo que an­tes era la “zo­na ro­ja” de ba­rrio Al­ber­di.

Una pe­lea en­tre un joven de 15 con otro de 16 de­ri­vó en que la ma­dre del más chico lla­ma­ra por te­lé­fo­no a su es­po­so y le pi­die­ra que fue­ra por­que le es­ta­ban pe­gan­do al me­nor.

El hom­bre lle­gó a los po­cos ins­tan­tes con un ar­ma de fue­go en sus ma­nos y, co­mo le ha­bría nom­bra­do quién era el otro chi­co con el que pe­lea­ba, cre­yó ver a po­cos me­tros de don­de era la dis­pu­ta al au­to­mó­vil del pa­dre del su­pues­to agre­sor.

Qui­zá en­ce­gue­ci­do, se di­ri­gió has­ta el ve­hí­cu­lo Re­nault 19 de co­lor blan­co que es­ta­ba de­te­ni­do en la es­qui­na y se acer­có del la­do del acom­pa­ñan­te, don­de un homb­re ba­jó la ven­ta­ni­lla y de­ri­vó en una an­da­na­da de al me­nos cin­co ba­la­zos que im­pac­ta­ron con­tra dos de los tres ocu­pan­tes.

Ser­gio Al­fa­ro (40), quien le des­ce­rra­jó los ti­ros, ha­bría re­ci­bi­do los gri­tos de que se de­tu­vie­ra por par­te de uno de los ocu­pan­tes del au­to, que iba en el asien­to tra­se­ro, quien le de­cía que só­lo es­ta­ban mi­ran­do lo que pa­sa­ba.

La es­po­sa de Al­fa­ro, al ver lo que su­ce­día, le ha­bría gri­ta­do a su es­po­so: “Pa­rá, qué hi­cis­te, te equi­vo­cas­te... qué hi­cis­te”, ha­cién­do­le ver que no eran los pa­dres del agre­sor, si­no otras per­so­nas aje­nas a la pe­lea con su hi­jo.

El co­mi­sa­rio ma­yor Car­los Bor­sa­to ex­pli­ca­ría lue­go que “al pa­re­cer fue allí cuan­do se dio cuen­ta de lo que ha­bía he­cho y se fue has­ta un bal­dío, a cin­cuen­ta me­tros del lu­gar y se pe­gó un ti­ro en la ca­be­za”.

Mien­tras Al­fa­ro fue ha­lla­do muer­to, el con­duc­tor del au­to, Nés­tor Ru­bén Flo­res (28), ha­bía re­ci­bi­do un dis­pa­ro en el crá­neo que lo ha­bía de­ja­do al bor­de de la muer­te, y el acom­pa­ñan­te, Ma­rio Ro­drí­guez (33), ha­bía re­ci­bi­do un ti­ro en el ma­xi­lar in­fe­rior del la­do de­re­cho. Mau­ri­cio Ace­ve­do, que iba atrás, re­sul­tó ile­so.

El que con­du­cía el au­to, Flores, se en­contraba en gra­ve es­ta­do y anoche era in­ter­ve­ni­do qui­rúr­gi­ca­men­te en el Hos­pi­tal San An­to­nio de Padua, dijeron desde la Policía.

En la zo­na del he­cho se ob­ser­va­ba un am­plio des­plie­gue po­li­cial. Allí tra­ba­ja­ba per­so­nal de Cri­mi­na­lís­ti­ca, prin­ci­pal­men­te, le­van­tan­do hue­llas del ve­hí­cu­lo a los fi­nes de ter­mi­nar de es­cla­re­cer lo su­ce­di­do.

Tam­bién los po­li­cías bus­ca­ban el ar­ma em­plea­da, la cual no ha­bía si­do en­con­tra­da cer­ca del cuer­po del muer­to. In­ter­vi­no el fis­cal Ju­lio Ri­ve­ro, y se to­ma­ban de­cla­ra­cio­nes.