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En su día festejaron “Los Chicos”

La felicidad que es capaz de producir un caballo de carrera no se mide con dinero. Una prueba de ello es lo que vimos el último domingo en el cotejo central del hipódromo Río Cuarto, donde Top Prize hizo emocionar hasta las lágrimas a un par de familias.
La recompensa monetaria del premio ni se tiene en cuenta en este caso, más aún cuando todos los que están en esto saben que es difícil, muy difícil, lograr rentabilidad.
Gustavo Picotto, ex futbolista (fue marcador de punta en Atenas) e hijo de Zulema y Clive compartió con su hermano Germán un momento inolvidable luego que el hijo de Brancusi se adjudicara la carrera de un envión, bien administrado desde las riendas por un aprendiz cada vez más afianzado como Maximiliano “Chanchín” Monte.
Los colores del stud “Los Chicos” volvieron a brillar en el Día del Niño como en su mejor época, aquella de Puro Lactor (Torch) o Registro (Rule Britannia), por nombrar sólo dos grandes caballos que se destacaron con esas sedas un par de décadas atrás.
Con mucha paciencia en el training, Picotto fue acomodando a este ganador de una en Palermo (en abril de 2010) en sólo siete salidas y ahora se tornó inalcanzable, en una distancia que le viene como anillo al dedo de acuerdo a sus aptitudes, cruzando el disco en 1’ 21” 2/5 para los 1.300 metros.
Reconocido y apasionado turfman (Clive), los abrazos con socios y amigos se multiplicaron alrededor de la herradura, donde recibieron las Copas instituidas por el Haras Yanina, de Abel Costantino.
Un párrafo para el premio Domingo Frattari, recordado cuidador de la época de oro en un nuevo aniversario de su desaparición física;  Percanta Bird, pupila de Padován, se impuso por dos cuerpos en esa carrera y sus propietarios se llevaron los trofeos.
Entre los jinetes se destacaron Marcelo “Choli” Gómez y Maxi Monte con un triplete de victorias, mientras que Facundo Ortiz y Gustavo Quinteros sumaron 2, al igual que el cuidador Alberto Gabriel, de San Agustín.
Varias de las 14 carreras que integraron el programa fueron interesantes, ante una aceptable cantidad de público en una jornada ideal para los deportes al aire libre.
De cualquier modo, creemos que el número de aficionados puede mejorar en la medida que no se cobre una entrada ($ 80 la general, con damas sin cargo) que limite una mayor asistencia que los habitués.

Danisaby